Nota del editor
Estamos entrando en la época del año en la que hay que elegir la educación que va a recibir tu hija o tu hijo el próximo curso, y hay algunos mitos que se deben de desmontar.
Te presento a Martín y a Júlia. Ambos tienen 16 años, viven en el mismo barrio y ambos estudian Matemáticas. Júlia va al colegio público del barrio. Martín va a un concertado con uniforme y pista de tenis.
Si miras sus expedientes verás algo que te pondrá los pelos de punta: Martín saca un 9’5 en Bachillerato. Júlia un 7’2.
La narrativa es clara: «Ves, Álex, la concertada es mejor. Martín es más listo porque estudia allí».
Pero la realidad es mucho más sucia.
El dato que miente
Sí, es cierto. Si miras los datos en bruto, el alumnado de concertados saca mejores notas que el de públicos. Un 53 % más de alumnos con 9-10 en Bachillerato en privados frente a públicos.
Pero aquí viene el truco: nadie te dice el contexto.
Si comparas a un alumno de un concertado en Madrid con un alumno de un público en un barrio marginal, por supuesto que el primero sacará mejor nota. No es por el profesor. Es por la familia, el barrio, el capital cultural. El contexto, al fin y al cabo.
El dato que nadie quiere ver
Cuando los investigadores ajustan por contexto socioeconómico (renta familiar, nivel educativo de padres, origen, capital cultural), la diferencia desaparece.
En igualdad de condiciones, el alumnado de públicos y concertados tiene el mismo rendimiento escolar.
Es decir, la concertada no enseña mejor, sino que selecciona mejor. Concentra alumnado de familias con más recursos, con más educación reglada, de contextos favorables. Eso sí influye en las notas. Pero no es un efecto educativo, es un efecto de selección. Y no natural, también hay que decirlo.
¿Inflan las notas en la concertada?
La respuesta corta: sí.
La respuesta larga: no es un fenómeno exclusivo de la concertada, pero sí se da con más fuerza en centros privados y concertados que en la pública. En general las notas de Bachillerato en privada y concertada son más altas de lo que luego se confirman en las pruebas de acceso a la universidad (PAU).
El Observatorio de Sistema Universitario (OSU) comparó las notas de Bachillerato con las de la PAU, y encontró algo que huele a «sobresaliente regalado»:
- En muchos centros privados y concertados, un porcentaje anormalmente alto del alumnado saca sobresalientes en Bachillerato, pero luego en la PAU esa proporción baja bastante.
- La diferencia entre la nota de Bachillerato y la de la PAU es mayor en privada y concertada que en pública.
En otras palabras, la nota de expediente se «hincha» más en la concertada y privada, lo que da ventaja de acceso a carreras con nota de corte alta.
¿Por qué se inflan las notas?
No es magia, es la suma de presión y negocio.
Cada vez hay más casos de progenitores que piden, amenazan o chantajean para que se suban notas o se permitan recuperaciones ilimitadas, lo que se resume en una presión de las familias.
En muchos concertados y privados, el alumnado es «cliente». Un alumno que repite o suspende «perjudica la imagen del centro» y, por tanto, la retención de familias y de negocio. Esto termina generando una presión del centro.
El resultado de estas presiones son unos incentivos económicos, al fin y al cabo una empresa lo que busca son beneficios. Me explico: a mayor nota media, más familias se sienten «contentas» con la inversión en cuotas altas y más probable es que renueven, por lo que cuánta más felicidad más ingresos.
Algunos profesores denuncian que se les obliga a repetir exámenes hasta que el alumnado logra un 9 o un 10, aunque eso no se refleje en la PAU.
Con la Iglesia hemos topado
La Iglesia controla la mayor parte de la concertada, con casi 2400 centros concertados, la mayoría católicos, y financiados con dinero público.
Ese control no es solo financiero, sino también es ideológico y de criterios. La jerarquía eclesiástica influye en qué se enseña, cómo se evalúa y qué tipo de alumnado se «acepta» o se «desaconseja».
Además, en muchos centro concertados católicos, la asignatura de religión se usa como colchón para subir la media de expediente, porque es más fácil de aprobar y a veces se valora más que otras materias.
En resumen, la Iglesia no solo controla el dinero público que llega a la concertada, también influye en cómo se «fabrican» las notas.
¿Es inocente la pública?
No. El inflado de notas es un problema generalizado en todo el sistema. Todos los centros tienden a subir la nota media de Bachillerato, pero la diferencia con la PAU es mayor en privada y concertada.
La diferencia clave es el grado de presión comercial; en la pública el incentivo es «no suspender», en la concertada y en la privada es «no perder al cliente».
¿Qué significa eso para tu hija y tu hijo?
Que una nota de 9 en un concertado no es necesariamente «mejor» que un 7 en un público.
Que la PAU es el filtro real, pues ahí se ve si la nota de Bachillerato era de verdad o era un «regalo» del centro por todo lo bien pagado.
El KIT anti-cuñados y anti-trolls
Como sé que este tema levanta ampollas y vendrá gente a decirme que soy un demagogo, aquí tienes todo mi arsenal de información. Todo lo dicho arriba está respaldado por estos documentos oficiales. Guárdalos, imprímelos o tatúatelos.
- Los datos de PISA: PISA 2022 España rendimiento público vs concertado ajustado por contexto socioeconómico. Ahí verás el análisis de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).
- El informe de Save the Children «Mézclate» demuestra que España es el país de la OCDE que más segrega por dinero debido a las cuotas.
- El informe de Save the Children «Por una escuela concertada inclusiva» insiste en la brecha socioeconómica que existe en la educación concertada.
- El estudio de la Fundación Bofill «La educación concertada en España», en el que se debate, entre otros temas, el sistema de provisión mixta.
- El informe del OSU (Observatorio de Sistema Universitario) sobre la inflación de las notas en Bachillerato en 2023.
- «El poder de la Iglesia en la educación: 2400 centros concertados y 1’5 millones de alumnos». Publico, 2025
¿Dinero por felicidad?
Así que ya lo sabes, la concertada no es mejor. Es más selectiva y más inflada. Y esa selección se paga con dinero.
Pero seguramente estarás pensando: «Vale, Álex, no es mejor. Pero es que en la concertada mi hijo estará más protegido, más cuidado, más feliz».
¿Seguro?
¿De verdad la concertada cuida más al alumnado o solo cuida más a los progenitores?
En la siguiente parte vamos a destripar el Mito del Cuidado. Prepárate, porque si en este te ha dolido en el orgullo, el siguiente te va a doler en el corazón.
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Un comentario en “Educación concertada. Parte 2: ¿Mejores notas o expedientes inflados?”