Sí, ya lo sabemos: hay muchas cosas en las que gastar el dinero antes que en un blog con nombre de amenaza felina. Pero escucha…
Hacemos esto porque nos apasiona, nos divierte, y porque creemos que compartir historias, ideas y letras puede salvarnos un poquito. Pero escribir, maquetar, revisar, ilustrar y mantener el blog… aunque no nos cueste la salud (de momento), tampoco se hace solo ni con abrazos virtuales.
Así que, si alguna vez has sonreído, pensado o sentido algo leyendo lo que hacemos… aquí va nuestra propuesta indecente:
5 razones para soltarnos unos eurillos (legales):
1. Porque te gusta lo que lees.
Y si te gusta lo que lees, quizás te apetezca invitar a quien lo escribe a un café (o dos, que la cafeína nunca sobra).
2. Porque mantener esto cuesta.
No solo tiempo y neuronas, también el sudor de nuestras frentes y alguna que otra cana digital.
3. Porque queremos hacer más.
Más entrevistas, más contenido, más locuras. Pero para eso necesitamos menos horas de trabajo sin remunerar y más cafés de apoyo.
4. Porque WordPress pone anuncios horribles.
Y con tu ayuda podemos seguir manteniéndolos alejados. Nadie quiere ver banners de «enamora a una rusa en tres clics» mientras lee sobre existencialismo gatuno.
5. Porque apoyar un proyecto independiente y humano también te convierte en parte de él.
Y se siente bien. Mejor que una siesta de domingo.
Sí, ahí. Es tan fácil como hacer clic en la imagen que da epilepsia, elegir tu dosis de cariño y soltarlo como quien lanza una piedra al estanque del algoritmo. Pero en este caso, cada onda llega directa al alma del blog.
Y como agradecimiento… un gato filósofo incomprendido

Esto es el final de la página, pero no del camino. Si te gusta lo que lees, suscríbete. Si no te gusta, también: algo haremos para convencerte.
Puedes sobornarnos legalmente con café o queso
Solo tú eliges cómo seguirnos
📬Si estás aquí, no te vayas sin saludar
🧨Suscríbete o atente a las consecuencias
🐾Qriosidades del pasado. La nostalgia nos puede
🎩¿Quiénes somos y por qué escribimos así?
🧾Cosas aburridas pero necesarias


