Te quería mal: una reflexión sobre la deconstrucción masculina

Nota del editor:
A veces las canciones te atraviesan más de lo que esperas. Esta no la escribí para quejarme ni para justificarme: la escribí para escuchar. Y, de paso, para recordarnos que también se puede responder desde la culpa y la ternura.

La chispa

No sé si te ha pasado alguna vez, pero el otro día iba conduciendo hacia casa y en mi playlist sonaba el remix que Zahara hizo de la canción «No me querías tanto», de Natalia Lacunza, y sentí la necesidad de responderle.

Al llegar a casa lo primero que hice fue coger libreta y boli y ponerme a escribir, y la verdad es que me salió algo muy orgánico de lo que me siento muy orgulloso.

Hay dos versiones, la que escuchaba y en la que me basé la música fue el remix de Zahara, y la letra me basé en el estilo de la original de Natalia Lacunza.

Lo que me hace sentir

Me sentí mal por ser hombre. Ese sería el gran resumen que cómo me sentí al escucharlo. Hombres abusando de poder, aprovechándose, agrediendo… es la parte que me avergüenza, y esta canción muestra esos hábitos que normalizamos hasta que te da por pensar y pararte a escuchar. Por eso necesitaba decir que lo siento, lo siento como hombre, siento que las mujeres hayan aguantado y sigan aguantando actitudes tan vomitivas.

El eco musical

Con todo eso en la cabeza, lo que me salió fue esto:

Respuesta a "No me querías tanto"

Hace tiempo que empiezo a pensar
Que los hombres no sabemos escuchar
Que en silencio dejamos que duela en tus manos
Lo que nunca debió ser tu peso diario

Lo siento por callar cuando pude gritar
Por no estar presente y mirar a otro lado
No hay razón que justifique el daño
Solo ego y poder mal usado

Quién te devuelve todo lo que te quitó
No hay perdón que alcance, lo sé, pero aquí estoy
No quiero ser parte de un ciclo heredado
Quiero aprender lo que otros no han cambiado

No era justo tanto
Nunca fue tu carga
Hombres con su mando
Y como yo, tantos, tantos
No era justo tanto
Nunca fue tu culpa
Lo siento por ciego
Cuando merecías vida, vida

Nos vendieron que amar es poseer
Que callarse es normal y que hay que ceder
Pero entiendo que no es amor si hay cadenas
Que tu vida no se negocia ni se quema

He visto a amigos hablar sin pensar
Excusarse en heridas que no van a sanar
No me escondo detrás de un pasado difícil
El daño se evita si eliges ser libre

Quién te devuelve todo lo que te quitó
No hay perdón que alcance, lo sé, pero aquí estoy
No quiero ser parte de un ciclo heredado
Quiero aprender lo que otros no han cambiado

No me lavo las manos, me las lleno de tierra
Para arrancar de raíz la mentira vieja
Que no se repita, que no sea herencia
Amar sin herir, amar con conciencia

No era justo tanto
Nunca fue tu carga
Hombres con su mando
Y como yo, tantos, tantos
No era justo tanto
Nunca fue tu culpa
Hoy rompo el silencio
Que otros callan siempre, siempre

¿Y tú?

¿Hay alguna canción a la que te gustaría responder?

La otra mitad de la canción: mi espacio para dialogar con letras que no quiero dejar solas. Les devuelvo mi voz en forma de poema, y a veces de canción (con voz y música hecha con IA).

Tanto si te gusta lo que hacemos, como si no, puedes apoyarnos con un cafelito o un buen buñuelo de queso, te lo agradeceremos como mejor sabemos, continuando con este blog y mejorándolo.

Y recuerda, si tú también tienes un homenaje pendiente, una canción que te ronda o una historia que te arde, puedo escribirla para ti.

💥 Canciones personalizadas, a tu medida, con letra original, música y alma. Entra en mi Ko-fi y encárgame la tuya en la tienda.

🐾 Música sin pedigree: letras sin filtros, canciones sin contrato, pero con mucha garra.


Descubre más desde No matamos al gato

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Publicado por Álex Calvet

Escribo, leo y a veces me lo creo. Descubrí el rol y los cómics a los 30, pero nunca es tarde si la frikada es buena.

¿Estás de acuerdo? Perfecto. ¿No? Mejor todavía

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde No matamos al gato

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo