Lo conseguimos: ya no tenemos apellido «.wordpress» ni anuncios de apuestas indeseadas. Gracias al apoyo de nuestra gente, este blog ya rueda con dominio propio. ¿Qué fue lo siguiente? Celebrarlo, claro.
Lo conseguimos: ya no tenemos apellido «.wordpress» ni anuncios de apuestas indeseadas. Gracias al apoyo de nuestra gente, este blog ya rueda con dominio propio. ¿Qué fue lo siguiente? Celebrarlo, claro.