En No matamos al gato usamos cookies. No las de chocolate ni las de la abuela, sino las que hacen que esta página funcione como debe (aunque a veces parezca lo contrario).
¿Qué son las cookies?
Son pequeños archivos que se instalan en tu navegador cuando visitas casi cualquier web. Sirven para que todo cargue bien, para recordar si ya te pasaste por aquí o si dijiste que no a las cookies la primera vez. También ayudan a saber cuánta gente nos lee, desde dónde y si prefieren leer sobre libros o sobre absurdos existenciales.
¿Qué cookies usamos?
- Técnicas: Las que necesita WordPress para que no explote todo.
- Analíticas: Nos dicen si alguien nos lee desde Colombia, Valencia o Mordor. No sabemos quién eres, solo que estuviste.
- De terceros: Cuando incrustamos un vídeo de YouTube, una publicación de Instagram o similares, esos servicios pueden añadir sus propias cookies. Nosotros no las controlamos, pero te avisamos por si no te hace gracia.
¿Y qué puedes hacer tú?
Tienes todo el derecho a decidir cómo gestionar tus cookies:
- Rechazarlas todas (menos las esenciales, que WordPress necesita para respirar).
- Aceptarlas con resignación.
- Configurar tu navegador para que las borre después de cada visita.
- Fingir que todo esto te importa mucho y luego seguir navegando igual.
Aquí te dejamos guías para gestionar cookies en los principales navegadores:
Tranquilidad, que si un día aprendemos a hacer cookies de las buenas, también te avisamos.
Esto es el final de la página, pero no del camino. Si te gusta lo que lees, suscríbete. Si no te gusta, también: algo haremos para convencerte.
Puedes sobornarnos legalmente con café o queso
📬Si estás aquí, no te vayas sin saludar
🧨Suscríbete o atente a las consecuencias
🐾Qriosidades del pasado. La nostalgia nos puede
🎩¿Quiénes somos y por qué escribimos así?
🧾Cosas aburridas pero necesarias
